Jóvenes profesionales del patrimonio de 13 países se reunirán en Bosnia y Herzegovina para abordar cuestiones relacionadas con el patrimonio cultural, la recuperación tras los conflictos y la resiliencia.
HIDR - Centro para la Paz y el Patrimonio y el Foro Internacional de Bosnia anuncian la 21.ª Escuela Internacional de Verano «Juventud y Patrimonio» (ISSYH21), organizada en colaboración con el ICCROM, que se celebrará del 23 de julio al 7 de agosto de 2026 en Sarajevo, Mostar y Stolac. El programa reunirá a 18 jóvenes profesionales del patrimonio procedentes de 13 países, y varios de los participantes de los países afectados por conflictos recibirán apoyo financiero del ICCROM.
La ISSYH, reconocida internacionalmente, es un programa intensivo de tres semanas que incluye conferencias, visitas de campo, talleres de formación y proyectos prácticos. Está diseñado y dirigido por expertos bosnios e internacionales, entre ellos especialistas del ICCROM y organizaciones asociadas que trabajan activamente en la respuesta a emergencias, la conservación y la recuperación del patrimonio.
Los participantes de todo el mundo conocerán de primera mano las experiencias de Bosnia y Herzegovina, desde la destrucción del patrimonio cultural durante el conflicto hasta los enfoques desarrollados para apoyar su recuperación. Combinando el aprendizaje sobre el terreno, el diálogo y la formación práctica, los participantes adquirirán conocimientos prácticos sobre cómo la conservación, la recuperación y la reconstrucción del patrimonio pueden contribuir a la resiliencia, la reconciliación y la paz sostenible. El programa reconoce que el patrimonio adquiere su significado a través de las comunidades que lo crean, lo valoran y lo preservan.
La edición de 2026 se basa en dos iniciativas emblemáticas puestas en marcha en 2024: el Estudio de Documentación del Patrimonio (HEDS), desarrollado en colaboración con el ICCROM, que emplea herramientas de documentación digital como la fotogrametría, el modelado 3D, el LiDAR y los SIG para documentar el patrimonio de Stolac; y HeritageWISE, que evalúa cómo los conocimientos tradicionales e indígenas pueden contribuir a la adaptación al cambio climático y a la recuperación de los rituales estacionales y los sistemas hidráulicos históricos.
Por primera vez, la ISSYH21 incorpora la prospectiva estratégica como un enfoque transversal, aprovechando la experiencia del ICCROM a lo largo de todo el programa. En lugar de constituir un módulo independiente, la prospectiva se integra en la experiencia de aprendizaje, animando a los participantes a anticipar los riesgos emergentes y los futuros plausibles para los sitios patrimoniales y las comunidades, y a desarrollar estrategias adaptativas y orientadas al futuro que respondan de forma proactiva al cambio.
De un campamento de tiendas de campaña a una plataforma de aprendizaje global
Lo que comenzó en 2005 como un campamento de tiendas de campaña en el que jóvenes voluntarios trabajaban juntos para ayudar a restaurar la ciudad de Stolac, dañada por la guerra, se ha convertido en una plataforma de aprendizaje reconocida internacionalmente. A lo largo de las últimas dos décadas, la ISSYH ha acogido a más de 1.000 participantes de más de 40 países, creando una red global de profesionales del patrimonio comprometidos con la recuperación, la resiliencia y la consolidación de la paz. Desde entonces, el programa ha seguido demostrando que invertir en los jóvenes profesionales es una de las formas más significativas de construir un futuro más pacífico y sostenible.
Esta convicción constituye el núcleo del Plan Estratégico del ICCROM para 2026-2031 y de su visión CARE, destinada a conservar, activar y reconocer el patrimonio en todas sus formas. CARE es más que un acrónimo: es una ética que nos recuerda que el patrimonio no es algo que simplemente conservamos. También debemos activarlo para que contribuya a la vida y a los medios de vida de las personas, reconocer los diversos conocimientos, valores y perspectivas que le dan sentido, y empoderar a las personas para que se conviertan en sus guardianes y defensores.
Esta Escuela Internacional de Verano hace realidad esta visión. Aquí, el patrimonio se convierte en un catalizador para el diálogo, la recuperación, la resiliencia, la cohesión social y el crecimiento socioeconómico.
