Profesionales de 15 países han pasado la última semana en los paisajes aterrazados del sitio declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO «Portovenere, Cinque Terre y las islas (Palmaria, Tino y Tinetto)», transformando este extraordinario lugar en un laboratorio viviente para la práctica de la conservación integrada.
Organizada en el Parque Nacional de Cinque Terre, la primera edición conjunta del curso «Integración de la gestión del Patrimonio Mundial en la planificación urbana y territorial más amplia» (PNC ITUC) reunió la experiencia diversa de sus participantes para analizar cómo el patrimonio puede conectarse mejor con la planificación territorial, la gobernanza, el bienestar de la comunidad y el desarrollo sostenible.
El lugar patrimonial como aula
Los viñedos en terrazas y los asentamientos costeros del Parque Nacional de Cinque Terre ofrecieron un escenario impactante e inspirador para la reflexión y el intercambio, descrito por los participantes como «una experiencia estimulante en un paisaje impresionante».
Durante la semana pasada, Cinque Terre se convirtió en un aula, demostrando que los lugares patrimoniales no existen de forma aislada, sino que funcionan como sistemas vivos, modelados por la interacción dinámica de la naturaleza, la cultura y las comunidades a través de mecanismos de gobernanza participativa.
Mediante visitas de campo, trabajo en grupo y diálogo interdisciplinar, los participantes abordaron de forma directa las complejidades de la gestión de un paisaje cultural sujeto a múltiples mecanismos de planificación, poniendo de relieve la necesidad urgente de integrar la conservación del patrimonio en la toma de decisiones territoriales y urbanas en un sentido más amplio.
Un compromiso compartido con la conservación integrada
En sus palabras de clausura, la directora general del ICCROM, Aruna Francesca Maria Gujral, destacó la trascendencia de la iniciativa:
«El patrimonio tiene el potencial de dar forma a sociedades más sostenibles e inclusivas, pero solo cuando se le reconoce plenamente en las políticas, se integra en los sistemas de planificación y se incorpora a los procesos de desarrollo». Añadió: «Ahora que el ICCROM se embarca en un nuevo ciclo estratégico basado en la visión de CARE para el patrimonio —conservar, activar y reconocer todo el potencial del patrimonio para enriquecer vidas—, iniciativas transversales como este curso desempeñan un papel clave en la implementación de nuestro enfoque programático. A través de este programa, dotamos a las organizaciones patrimoniales, a los profesionales y a los actores de otros sectores de los conocimientos, las habilidades y los recursos necesarios para trabajar juntos de manera eficaz».
De la teoría a la práctica
A lo largo del curso, los participantes:
- Exploraron formas de integrar la conservación del patrimonio en la planificación urbana y territorial a nivel local, regional y nacional.
- Realizaron análisis sobre el terreno de retos paisajísticos complejos, como la presión turística, los riesgos climáticos, la despoblación y la gestión del territorio.
- Desarrollaron estrategias colaborativas y soluciones específicas adaptadas a cada contexto mediante el trabajo en equipo multidisciplinar.
- Fortalecieron sus capacidades en materia de gobernanza, participación de los actores e integración de políticas.
- Intercambiaron experiencias y buenas prácticas a nivel mundial, fomentando el aprendizaje entre pares y creando redes profesionales.
Más allá de la formación: lecciones clave de Cinque Terre
La experiencia formativa puso de relieve varias realidades fundamentales:
- El patrimonio debe integrarse plenamente en los sistemas de planificación y los procesos de desarrollo.
- La conservación requiere colaboración intersectorial, enfoques interdisciplinarios y la participación activa de los profesionales del patrimonio en la toma de decisiones urbanísticas y territoriales.
- Una comunicación clara, funciones bien definidas y mecanismos de coordinación, tanto formales como informales, son esenciales para garantizar acciones coherentes entre las partes interesadas.
- Las autoridades locales desempeñan un papel fundamental a la hora de equilibrar las prioridades de conservación con las presiones del desarrollo y el turismo, así como con las necesidades de la comunidad.
- Los procesos de planificación deben reflejar las dimensiones humanas, socioculturales, económicas y medioambientales, asegurando al mismo tiempo la armonización entre los planes de gestión del Patrimonio Mundial y otras estrategias territoriales mediante objetivos comunes y acciones integradas.
- Unos marcos de gestión sólidos y una planificación coordinada demuestran cómo el patrimonio puede contribuir activamente al desarrollo sostenible y a mejorar la calidad de vida de las comunidades locales.
Al fomentar el intercambio interdisciplinario y el aprendizaje práctico en contextos reales, el curso fortaleció las prácticas de conservación, posicionando al patrimonio como un recurso estratégico para el desarrollo sostenible y aumentando su reconocimiento en las políticas y los sistemas de planificación.
Las alianzas y la colaboración en el centro del desarrollo de capacidades
Los participantes identificaron oportunidades concretas de cooperación con el objetivo de fomentar un mayor compromiso y fortalecer las asociaciones, permitiendo que el patrimonio desempeñe un papel más activo en el desarrollo responsable a largo plazo y obtenga un mayor reconocimiento como motor de un futuro inclusivo y sostenible.
Organizado por el ICCROM, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y el Parque Nacional de Cinque Terre, el curso se imparte a través del Programa de Liderazgo del Patrimonio Mundial ICCROM-UICN. El programa se apoya en el liderazgo mundial del ICCROM en el desarrollo de capacidades para la conservación sostenible del patrimonio urbano y construido, la gestión de riesgos climáticos y de desastres, y la recuperación post-crisis.
El ICCROM expresa su más sincero agradecimiento a todos los socios, incluidos los municipios de Monterosso al Mare y Riomaggiore, por su apoyo para hacer posible esta iniciativa.
De Cinque Terre a la práctica global
A medida que los participantes regresan a sus instituciones y sitios patrimoniales en todo el mundo, se llevan consigo no solo nuevas herramientas y conocimientos, sino también una red de colaboración fortalecida.
La experiencia en Cinque Terre ofrece una lección valiosa: cuando el patrimonio se integra plenamente en los procesos de planificación, en las políticas y en el desarrollo, se convierte no solo en algo que hay que proteger, sino en un recurso estratégico que impulsa un futuro más resiliente, inclusivo y sostenible en todo el mundo.





